" . . . además, la belleza
aparece de las cosas bien hechas. Si si vos jugás bien,
es probable que aparezca la belleza. Entonces lo que hay que definir
es qué es jugar bien. Tirar taquitos no es jugar bien.
En todo caso será jugar lindo. El fútbol se aprende,
entre otras cosas, amándolo. Es como el tipo que quiere
tocar Tango y está Salgán a una cuadra de la casa
y no lo va a ver . . ."
César Luis Menotti, argentino,
director técnico de fútbol. |
Los comienzos
Poco se comenta sobre cuál fue y es la suerte del Tango
en algunos países lejanos a Europa occidental. En 1980
los japoneses festejaron los 100 años del Tango; en aquella
oportunidad ya habían despejado las dudas, ya sabían
que el tango no era francés sino argentino, Tango, una
forma de expresión de danza, música y literatura
que se dió y se da en Argentina, si es que es necesario
ubicarlo geográficamente o culturalmente. Hoy se consume
en casi todo el mundo.
En 1920, un barón japonés, Tsunami Megata viaja
a París, en 1926 retornó a Japón convertido
en un buen bailarín de tango y con discos grabados en Francia
por las orquestas argentinas de Bianco- Bachicha D´ambroggio
y Manuel Pizarro (orquesta que lo cautivó y lo unió
al tango para siempre). En su Japón natal enseña
gratuitamente a bailar vals, fox-trot y Tango a la aristocracia
japonesa. Al comienzo sus discípulos se quejaban porque
no diferenciaban las versiones, sostenían que todos los
tangos sonaban igual y que era difícil de bailar.
"-Y todavia no has aprendido a bailar?
-Puede uno aprender tan rapido como en un par de d‘ias??
-L‘ogico, en una hora pod‘es aprender Fox Trot, en
dos el Boston, pero Tango lleva m‘as tiempo, aunque por
ahora no es necesario . . .“
Herman Hesse en El Lobo Estepario
(1927) |
Al cabo de poco tiempo –como veremos más adelante–
sólo permanecería el interés por al danza
argentina. El Barón les supo decir alguna vez a sus desalentados
discípulos que si bailamos dos piezas de D´arienzo
nos damos claramente cuenta de la diferencia que hay entre ambas,
claro que él ya amaba y respetaba el tango desde hacía
tiempo.
En sus recuerdos de París hay uno llamativo: recordaba
las pistas de París pequeñas, ideales para bailar
Tango (sic).
Retornando a su clases en Tokio, sucedió entonces que los
discos fueron insuficientes y pedirlos a Buenos Aires era (casi
como hoy) una empresa burocrática sin fin; en los años
´30 visitó la Víctor filial Japón,
les planteó el caso y al poco tiempo la casa estaba trayendo
de Buenos Aires las matrices con las que se editarían los
primeros discos de Tango en Japón (por la Orquesta Típica
Víctor). Las ventas eran muchas si mencionamos que algunas
casas vendieron hasta 300 discos y si tenemos en cuenta que era
1932 pero eran pocas para considerar al negocio rentable, por
lo que luego él mismo se encargo de sortear las dificultades
e importar las novedades mensuales desde Argentina.
Megata fue profesor de los que luego serían profesores
en las diferentes ciudades de Japón y cuenta la anécdota
que durante la ocupación norteamericana, le enseñó
a bailar a un soldado yankee; dice Megata en su artículo
que era un tipo raro y que era un milagro que a un nortemaericano
le gustara el Tango, terminada la guerra el ahora ex-soldado volvió
a Japón para continuar con las lecciones y comprar más
discos porque no le gustaba cómo se interpretaba el Tango
en los Estados Unidos, finalmente este amante del Tango abrió
su propia academia en su país natal.
Mientras se fueron formando las primeras orquestas típicas
japonesas (la primera es de 1930), uno de los discípulos
de Megata, Junzaburo Mori, les acercaba a las orquestas los discos
que tenía en su casa para que éstas escucharan y
mejoraran la forma de interpretar el Tango hasta que finalmente
–dice Megata– llegó el momento que esperaban
los divulgadores serios e investigadores del tango: se crea una
fundación con la finalidad de difundir el Tango Argentino
en todas sus expresiones. En el ´36 eran ya alrededor de
cinco los conjuntos de tango y tres las orquestas típicas
completamente japonesas, en una de ellas, su bandoneonista había
estudiado en Buenos Aires, y no sólo interpretaba Tango
sino que cantaba los estribillos en español e intepretaba
con el acordeón temas del folclore argentino.
Si Megata fue el pionero del Tango en Japón, Mori fue su
difusor más apasionado. En 1930 escribió Tango,
el primer libro de autor japonés sobre el tema y publica
en 1933 un método para bailarlo. Sus primeros intentos
por difundir la música y el baile no tuvieron suerte, la
confusión era la regla, él mismo contó que
era común escuchar la frase " . . . no hay otro tango
mejor que el inglés . . ." y que luego de que el Tango
adquiriera en Inglaterra el cartel de standard dancing era común
la opinión de que " . . . si el standard dancing es
de escuela inglesa, entonces el Tango debe bailarse y tocarse
'a la inglesa', pues 'a la argentina' no sirve"; luego el
tiempo posibilitó que se pudiera realmente apreciar los
matices. Dice él: " . . . mi entusiasmo por promover
tan exquisita música no decayó . . ." y continúa
". . . hoy –1936– la palabra Argentina está
en la boca de la más humilde muchacha campesina . . .";
" . . . me agrada haber podido comprobar que el buen gusto
musical del pueblo japonés es alto como el de los países
más civilizados de la tierra." Este comentario se
reviste de simpatía si consideramos que por aquel entonces
(y a veces hoy también), todo el cono sur era considerado
por el occidente central una zona incivilizada . . . pero era
allí donde esta música y modo de expresión
habían nacido.
Posiblemente aquella frase sobre el tango inglés caló
hondo en Mori, ya que más adelante en su artículo
de octubre de 1936 en la revista Disque, dice: " . . . lo
que más contento me pone es que, al ver la preferencia
de la gente por el Tango, se afianza mi convicción de que
los anglosajones no alcanzan a comprender la verdadera escencia
de la música argentina, cosa que aquí, afortunadamente
sabemos apreciar en su totalidad." Mori recuerda en el mencionado
artículo que una vez su maestro, Megata, puso un disco
y empezó a bailar un Tango con una señorita que
también estaba en la mansión del barón, y
que aquel momento fue para él " . . . el momento culminante
de una revelación superior . . ." y que " . .
. haber escuchado La Cumparsita aquel día es algo que no
podré olvidar en toda mi vida . . .". Ya sobre el
final del artículo Mori sostiene que ". . . es bien
sabido que Dios nunca nos concede una satisfacción completa.
Todavía hoy se ejecutan y se venden discos de músicas
indignas bajo el amparo de un cartel argentino falsificado".
Es importante remarcar que Mori escribía mensualmente sobre
tango para la revista mencionada, su columna se llamaba "La
voz de Buenos Aires". Murió en 1978
Como acabamos de ver, la década del 30 fue muy rica para
el Tango en Japón; se editan álbumes completos de
Tango Argentino (Casas Víctor y Columbia filiales Japón),
la casa Telefunken edita a la orquesta de Eduardo Bianco. Las
voces de Rosita Quiroga y Olinda Bozán eran admiradas incluso
más que las voces masculinas. En Tokio se estrena en 1932
"Luces de Buenos Aires" con Carlos Gardel (primera película
sonora en castellano estrenada en Japón) y en 1941 los
films también argentinos "La vida es un Tango"
con Hugo del Carril y Sabina Olmos y "Puerta cerrada"
con Libertad Lamarque apenas después de haberse estrenado
en Argentina. En el '38 ya se vendían los discos de Alberto
Gómez y de Gardel mientras el tango Felicia ocupa los primeros
puestos en ventas en Japón. En los inicios de los '40 se
funda la "Sociedad de Estudios Iberoamericanos" que
estudia la historia del Tango, y que es a su vez una peña
tanguera. Continúan las ediciones de música argentina,
esta vez incluyen también folclore del resto del país.
Nombres difíciles pero indispensables
El tango contó en Japón afortunadamente con personajes
que lo difundieron seriamente, y lo notable del caso es que lo
hicieron tempranamente; Uno de esos personajes fue Tadao Takahashi,
músico, poeta y amante del Tango. Era sólo el año
'35 cuando organizó en Tokio un concierto de música
argentina y hawaiana; se tocaron 14 tangos, dos valses y una milonga.
El lector podrá imaginar los títulos si entre sus
autores y compositores estaban Canaro, Ivo Pelay, Discepolo, Lomuto,
Homero Manzi, Sebastián Piana, Bianco, Donato, Greco, etc.
Fue también el responsable de la difusión de Carlos
Gardel a comienzos de los '30. Fue el editor y comentarista de
varios de los álbumes mencionados más arriba, en
donde adjuntaba la letra de los tangos traducida y los gráficos
de Junzaburo Mori que explicaban cómo debía bailarse
cada tango! Fue el guionista en 1938 del musical "Southern
Cross" con rumbas, congas y Tangos cantados por Noriko Awaya,
cantante que ya en 1935 grabó cantando en español
los tangos La canción de Buenos Aires, Yira Yira y Caminito
entre otros. Compuso tangos, algunos de ellos grabados por la
Orquesta Típica Víctor de Japón (No confundir
con la Orquesta Típica Víctor). Organizó
y presentó gran cantidad de conciertos; en 1971 hizo los
arreglos y dirigió la Orquesta Típica Kenwood de
28 músicos para la grabación de un disco que se
llamó "Obelisco". Fue autor además de
un libro que aquí no cuenta con la prensa de la que gozan
otros títulos sobre el Tango, y que es, según los
musicólogos japoneses, de lectura imprescindible para inciarse
en el estudio de la música latinoamericana. Supo contar
que la versión de "Adiós Pampa mía"
por Troilo con las voces de Marino y Floreal Ruiz lo hizo llorar.
En 1938 Bonavena compuso el vals "Tokio" en su honor.
Murió en 1981.
Otro notable japonés fue el licenciado en Filosofía
y Letras Masahiko Takayama que se dedicó al periodismo,
en diciembre de 1951 dentro del marco de su programa radial "La
hora de la música Latinoamericana" (23 años
ininterrumpidos en el aire) produjo el especial "La hora
de la música porteña". Más tarde por
Radio Educación tuvo a su cargo los programas "La
hora del Tango Argentino", "El álbum del Tango"
y "Este es el Tango". En 1953 funda la Asociación
Amigos de la Música Porteña". En 1955 escribe
"Antología del Tango" y en 1959 "Ensayo
sobre Tango"; en estos libros cuenta anécdotas y biografías,
narra cómo nacieron algunos tangos y presenta numerosas
letras traducidas. Murió en 1977.
Minoru Matoba, japonés que residió en Argentina
representando una compañía japonesa y luego al mismo
gobierno japonés, confesó que fue en los años
'30 cuando escuchando la voz de Gardel quedó cautivado
para siempre. Promovió desde entonces cuanto pudo el Tango
y la música latinoamericana en general, amigo de Canaro,
Discepolo, De Caro, Lomuto, fue delegado de SADAIC en Japón
y promovió el intercambio musical con Japón, (Se
difundían las versiones argentinas en Japón, mientras
que las versiones japonesas se difundían en Argentina).
Durante 30 años condujo por radio NHK de Japón un
programa dedicado a difundir la música argentina.
Avanzando en el siglo que pasó, al terminar la segunda
guerra en el '45, los japoneses consumían música
argentina y extranjera en general, Troilo, Di Sarli y Pugliese
batieron records de venta en el '46. Japón no experimentó
el Tango como moda (que siempre amaga con quedarse) sino que desde
el '46 y hasta los '80 proliferaron las tanguerías en todo
Japón; Se llamaron Canaro, La Candelaria, El Llorón,
El Patio, Chiqué, Tanguera, Caminito, Felicia.
En 1950 se estrena en Tokio el film "Historia del Tango",
con Virginia Luque y Canaro y semanas después "El
cantor del pueblo“ con Roberto Quiroga.
En 1951 nacen la Orquesta Típica San Telmo y la Orquesta
Típica Porteña (que también iría de
gira a Argentina y Sudamérica en el '66), y ya tocaban
la Típica Ciro, la Típica Candombe y el Quinteto
Típico Tokio. En el mismo año otra orquesta, dirigida
por Masao Koga, viaja a Argentina y da tres conciertos de Tango
a sala llena en un teatro de la Avenida Corrientes. Koga contó
en un reportaje hecho en 1951 que los japoneses "cantan"
casi todos los tangos populares de Argentina.
En 1953, Yoshihiro Oiwa funda la Asociación de la Música
Porteña que allá por los año '84 contaba
con 500 socios y había organizado en casi 30 años
389 conciertos con musica de discos. Edita también una
revista trimestral muy bien documentada. Escribió en 1965
junto a dos autores más el libro "Introducción
al Tango", y en 1974 fundo en Japón La Casa del Tango,
institución que cuenta con varios miles de discos de tango
de 78 RPM y en donde también funciona una peña.
Siguiendo con la lista, mencionamos a Yoyi Kanematz, según
Luis Alposta, el que más sabe de Tango en Japón.
Fundó el 5 de mayo de 1952 la revista La Música
Iberoamericana, con una tirada que para la época es increíble,
1000 ejemplares; en su primer número de 52 páginas,
47 estan dedicadas al Tango.
En la década del '80 la tirada llego a ser de 100.000 ejemplares
con 170 páginas de contenido.
El 5 de mayo (día en ques e fundó la revista) se
festeja cada año en Japón el Día del Tango
Kanematz cuenta con una importantísima colección
de tangos y con una memoria que le permite recordar más
de trecientas letras de Tango; por supuesto su español
es impecable. Fue además secreatrio de Jorge Luis Borges
durante la visita de éste a Japón en 1980
En los '80 se luce la „Orquesta Típica Corrientes
(angosta)“ con un disco que forma parte de los 10 Lp de
la hisoria del tango editada en Argentina en ese mismo año.
A los libros antes mencionados, se agregan en 1982 "añorando
Tangos" de Hideaki Naito, editado por la universidad Nanzán
de Nagoya y "Cien años de Tango" (tomo I 1880-1935
y tomo II 1936 - 1980) de Minami Takaba
La lista de hechos musicales, dancísticos y literarios
que ayudan a comprender la magnitud del Tango en Japón
es abundante e incompleta en el presente artículo. Hoy
en día son numerosas las agrupaciones japonesas que tocan
tango. En el festival de Granada del 2002 actuó invitado
el Koji Kyotani Cuarteto, su director, Koji Kyotani hace 20 años
que toca el bandoneón en todo Asia y prepara nuevos alumnos
en Japón. (A propósito de este instrumento, en 1954
llegan a Japón desde Alemania los primeros bandoneones
doble A; los expertos preferían los de la misma marca pero
hechos en la Alemania Oriental pero estos no accedían al
mercado japonés logicamente)
Para terminar, señalo un hecho que tiene que ver con el
tango cantado, con su poesía: el 23 de junio de 1983 en
el teatro Asahi-Seimei de Tokio se da un concierto homenaje a
Carlos Gardel; allí el cantor Ikuo Abo interpreta los tangos
en español.
Las voces
Antes de continuar, y para evitar la mediocre y comprensible tentacion
de escribir un articulo sobre Tango usando el trabjo de otros,
sin citar las fuentes con nombre y apellido, quisiera destacar
la labor del poeta argentino Luis Alposta, cuyo libro es la fuente
de casi toda esta nota.
Luis Alposta constató que es notable el interés
por el tango junto al interés por el español y el
lunfardo para poder entender sus letras, su literatura y lo que
representa.
A la cantante ya mencionada Noriko Awaya se agregan voces que
hicieron su historia en aquel país cantando en español.
Ranko Fujisawa en el '48, al escuchar La Cumparsita por la Orquesta
Típica Tokio (la mejor orquesta de tango que hubo en Japón)
decidió definitivamente cantar Tango. Para hacerlo bien
escuchó hasta el hartazgo a Azucena Maizani, Ada Falcón,
Mercedes Simone, Libertad Lamarque, Hugo del Carril, y obviamente
Carlos Gardel.
1948 fue también el año en que Argentina mandó
dos naves llenas de trigo a Japón (y también a otros
países como España e Italia) como parte del plan
de ayuda que el gobierno de Perón tenía para países
pobres o empobrecidos por la guerra mundial. En agradecimiento
ella canta tangos junto a la Orquesta Típica Tokio para
los marinos argentinos. En 1953 fue invitada a cantar en Argentina,
debutó en el teatro Discepolo de Buenos Aires cantando
Sur, Yira, Yira y muchos más junto a Troilo y Grela. Fue
contratada por las radios porteñas y comprometida para
el año siguiente para una nueva serie de actuaciones; además
grabó en el canal 7 de TV y actuó en varios clubes.
Le gustaba el Tango, no buscó apadrinamientos, tuvo a Argentina
en el bolsillo. Volvió en el '56 y por última vez
en el '64, como parte de una gira de 10 meses por varios países
Sudamericanos junto con la Orquesta Típica Tokio. Cantó
hasta 1970 y reapareció en 1981 para cantar en Tokio acompañada
nada menos que por Horacio Salgán.
Los argentinos
" . . . y lo que no habían conseguido en modo
alguno buenos músicos como Beethoven y Bach, lo lograban
a la perfección esos desconocidos exóticos compositores
de tangos: los millares de personas se inflamaron, se derritieron
y abandonaron la lucha, sonreían trasnfiguradas y lloraban
lágrimas, suspiraban embelesadas y estallaban en embriagados
aplausos al final de cada una de esas breves piezas de entretenimiento
. . . " en Concierto Virtuoso, de Hermann Hesse (Publicado
por "Kölnischer Zeitung" del 07.06.1928 )
La orquesta completa de Juan Canaro con cantantes y bailarines
debuta en Tokio en el '54. Antes de llegar al teatro fue vivado
a lo largo de la avenida que lo llevaba. Allí lo presentó
Tadao Takahashi: "detrás del telón aguarda
una música que ha sido esperada por mí durante 25
años". Dio 20 conciertos en 18 ciudades.
Es 1957. El tango es éxito ya consolidado, son más
de 25 las orquestas de Tango japonesas y las ventas y difusión
radial estan en su esplendor. Músicos de Fresedo y Troilo
se instalan en Japón, tocan por su cuenta o integran las
orquestas japonesas.
En el '61 llega Francisco Canaro con su orquesta, cantantes y
bailarines (Gloria y Eduardo entre otros). 12 actuaciones en 9
ciudades Llega el momento del Quienteto Real (Salgán, Díaz,
Francini, Laurenz, De Lío), estamos en 1964 y junto a la
programación, se entrega a los asistentes un breve diccionario
de lunfardo.
En el breve pero indispensable libro del periodista argentino
Jorge Göttling "Tango, melancólico testigo",
Salgán, hablando sobre los diferentes públicos del
mundo, cuenta que el público japonés probablemente
sea el más entendido en Tango. Se sorprende de la inexpresividad
del público durante la interpretación y el agradecimiento
y devoción con que lo aplauden al terminar; incluso más
de 10 minutos exigiendo la salida de la orquesta nuevamente para
continuar aplaudiendo.
En 1965 los debuts son dos: la Orquesta de Pugliese y el Quinteto
"A lo Pirincho", dirigido por Mario Canaro y con Domingo
Federico en bandoneón.
En 1966 debuta la orquesta de Florindo Sassone y por segunda vez
viaja a Japón el Quinteto Real.
1967 es el año para la orquesta de Armando Pontier, y para
lo orquesta Los Señores del Tango, integrada con ex músicos
de Di Sarli. Llega también la gran voz de Edmundo Rivero
con el Quinteto Gloria (José Libertella en bandoneón).
Rivero se sorprendio al salir al escenario y ver la gente llorando
antes de cantar una nota, los empresarios japoneses le explicaron
que era muy común que suceda con artistas largamente esperados.
La orquesta de D´Arienzo tocó en Japón, fue
en 1968, pero sin él. Se excusó aduciendo una enfermedad,
pero la verdad es que D´Arienzo no subía a los aviones
ni loco ni mamado. (El contó una vez que el mismo Gardel
le confesó que temía morir en un accidente aéreo,
y con eso justificaba su temor, a pesar de que el mismísimo
emperador Hirohito le enviara un cheuqe en blaco con tal de que
viajara)
En el '69 viajan Juan Cambareri y su orquesta y por tercera vez
el Quinteto Real.
1970 abre las puertas a José Basso y su orquesta. Una excelente
orquesta con buen ritmo, a veces olvidada en las milongas actuales.
1971. Llega la orquesta de Héctor Varela, y se presentan
el mismo año como solistas Alberto Marino (ex cantante
de Troilo) acompañado por dos guitarras y Graciela Susana.
Desde entonces Graciela Susana cantó anualmente en Japón,
actuó en 50 ciudades japonesas y recibió de Toshiba
6 discos de oro por la gran venta que tuvo. Edito un LP integramente
dedicado a otro amado por los japoneses, un grande, don Atahualpa
Yupanqui.
En 1972 vuelve Florindo Sassone y sus muchachos, entre los bailarines
están Gloria y Eduardo. Vuelve también la orquesta
de D´Arienzo sin él, pero con el cantor Alberto Echagüe
(16 presentaciones).
Pontier vuelve en 1973 pero ahora como la orquesta Francini-Pontier.
Japón recibe en 1974 a la orquesta de Carlos García,
que realiza 64 presentaciones; hoy (año 2003) todavía
podemos ver al maestro carlos García co-dirigir la orquesta
de tango de Buenos Aires junto con Garello, todos los jueves al
mediodía gratuitamente en el teatro Alvear de la Avenida
Corrientes.
El ex pianista de D´Arienzo, Fulvio salamanca debuta en
Tokio con su orquesta en 1975.
1976. Año negro para la vida política argentina,
no obstante Leopoldo Federico y su orquesta se presenta en Japón
y da 60 conciertos. Al año siguiente vuelve Francini dirigiendo
la Orquesta de Tango con músicos del Teatro Colón.
En 1978, se presenta en 63 oportunidades la orquesta de José
Libertella.
Pugliese nuevamente en Japón: en el '79, con la misma formación
con que lo hiciera en 1965, y con el cantor Abel Córdoba.
Empieza la década del '80, vuelve Carlos García
con su orquetsa para presentarse en 65 conciertos.
En 1980, como se dijo al principo, Japón, segunda patria
del Tango, festeja sus 100 años. Es importante mencionar
que en muchas de las presentaciones y giras enumeradas arriba,
se presentaba también algún ballet e intérprete
folclórico argentino. Es llamativo ver cómo los
japoneses aprecian por igual la danza de Tango, sus poemas, su
musica y además las otras danzas y músicas del folclore
argentino.
Anualmente se realiza un mini festival de folclore argentino emulando
el Festival nacional de Folclore que se realiza en Cosquín,
en la Provincia de Córdoba, Argentina, cada mes de enero
y en el que se dan cita danzas folcloricas de toda Sudamérica.
Hacia acá la historia es más conocida: Osvaldo Piro,
Julián Plaza, La Orquesta Típica de Jorge Arduh,
la de Mariano Mores, Néstor Marconi, Orquesta Color Tango,
El Arranque y muchos más, fueron ovacionados.
Son muchisimos los tangos (y también algún vals)
que autores argentinos dedicaron a Japón (o se inspiraron
en Japón) o dedicados a personajes japoneses que tuvieron
que ver con el Tango.
Alposta cita:
Tokio (Vals) dedicado a Tadao Takahashi
A su majestad (instrumental), y Saludo a Japón (con letra)
de Juan canaro, estrenados en 1954
Canaro en Japón (instrumental), de Osvaldo tarantino y
Ramón Torreyra, dedicado a Juan Canaro y estrenado en 1954
Canaro en Japón (con letra), de Francisco Canaro, estrenado
en 1961 en Tokio.
Mi Japón, de Juan Polito y Carlos Lázzari, estrenado
en Tokio en 1972.
A Tanguito Hisashi Kida San (con letra), de Manuel García,
no hay grabación.
Anoné (escuche), de Hugo Baralis, grabado por el mismo
Baralis y por Piazzolla y su octeto Buenos Aires.
Buenos Aires - Tokio, de Julián Plaza, grabado por Pugliese,
troilo, Osvaldo Piro, etc.
Lejana Buenos Aires, de Emilio Balcarce grabado por Pugliese
La Japanga, de y grabado por Pugliese
Fujiyama, de Troilo, con letra de Cátulo castillo, sin
grabación.
A lo Megata, de Edmundo Rivero, con letra de Luis Alposta. Grabado
por rivero con acompañamiento de Leopoldo Federico
Canción para Noriko, de Rosaura Silvestre, con letra de
Luis Alposta
y agrego:
Un tango para Japón, de Ernesto de la Cruz, letra de Juan
Siciliano, grabado por Héctor Mauré.
Suiyokai, de Fernando Tell (bandoneonisa de Troilo), ediciones
MAI
Escalas en Japón, de Jorge Arduh, grabado por el mismo
Arduh.
Edogawa Tango (para vos Edogawa), de Jorge Arduh, con letra de
Hisashi Kida "Tanguito", grabado por el mismo Arduh
con la voz de Luis Román.
El Cometa (New Hotel Akao), de y grabado por Jorge Arduh.
Un bandoneón en una noche de Tokio, de Daniel Binelli grabado
por su quinteto
Hoy de nuevo amor (Tokio Tango), de Hishashi Kida y Donato Racciatti
grabado por la orquesta del uruguayo Donato Racciatti y cantado
por Marlene Otero
Fuentes:
El Tango en Japón, por Luis Alposta, Corregidor, 1987.
Tango, melancólico testigo, de Jorge Göttling, Corregidor,
1998.
Entrevistas concedidas por D'arienzo en enero de 1974 a la revista
“Siete Días”, y en 1969 a la revista “Aquí
Está”.
Daniel Canuti